viernes, 16 de marzo de 2012

COMENTARIO DE TEXTO. LUIS CERNUDA, "Donde habite el olvido"

         
                                                     Donde habite el olvido.



Donde habite el olvido
En los vastos jardines
sin aurora
Donde yo sólo sea 
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas 
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios. 

Donde mi nombre deje 
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos, 
Donde el deseo no exista. 

En esa gran región donde el amor, ángel terrible
No esconda como acero 
En mi pecho su ala

Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya, 
Sometiendo a otra vida su vida, 
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.         (=obsesión)      

Donde penas y dichas no sean más que nombres, 
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo; 
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo
Disuelto en niebla, ausencia, Ausencia leve como carne de niño. 

Allá, allá lejos; 
Donde habite el olvido.


(Ver métrica de este poema)




El título del libro de poemas de Luis Cernuda Donde habite el olvido (1933), y el de este poema, proviene de uno  de los versos de esta rima de G. A. Bécquer :


Rima LXVI Gustavo Adolfo Bécquer (1836 – 1870) 


¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura;
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.
¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas;
en donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.


Introducción:

La vasta cultura de Luis Cernuda, su conocimiento de las literatura romántica alemana primero ( la poesía de Höderlin es su modelo cuando nos presenta al poeta frente a la hostilidad del mundo), española y francesa después, marcan una trayectoria poética que, si bien no se aleja del surrealismo y de las posibilidades que ofrecen sus complejas imágenes, se  distingue con claridad en el grupo del 27 y se define por su deseo autenticidad y hondura personal.
La personalidad de Luis Cernuda también condiciona su poesía. En un breve artículo sobre Cernuda (Del Guesso Cabrera, AM.) publicado en una revista literaria, destacan algunos rasgos: "Hombre tímido, hipersensible, gran observador, exquisito amante de la música y del cine, solitario, algo "extraño", de difícil trato, frágil y extremadamente susceptible, se le dificultaba el acercamiento con los demás  y esto le aparejó grandes conflictos con sus relaciones."
Se entregó con pasión a sus ideales políticos (luchó en la sierra de Guadalajara contra la tropa franquista), a su sentido del honor y del amor, a sus lecturas y a su escritura  y se enfrentó con entereza a su decepción y a su dolor. 
Sintió el hastío de una sociedad decadente en la que se asfixiaba, manifestó su homosexualidad en su poesía y reivindicó su derecho a ser diferente, frente a la moral restrictiva e hipócrita de la época. Fue absolutamente moderno e independiente, pero le costó la soledad y las dificultades inacabables de un exilio durísimo en el que sufrió el desarraigo y las dificultades económicas (solo consiguió unas horas como profesor suplente de francés en la Universidad de México, y luego una beca que le retiraron cuando cambió el director del departamento).
Octavio Paz, poeta mejicano que entabló amistad con Cernuda, lo describe como "tolerante y cortés; amigo leal y buen consejero, tanto en la vida como en la literatura. Era tímido pero no cobarde; era reservado pero también franco. La moderación de su lenguaje daba firmeza a su rechazo de los valores de nuestro mundo. Respetaba los gustos y opiniones ajenos y pedía respeto para los suyos. Su intransigencia era de orden moral e intelectual: odiaba la inautenticidad (mentira e hipocresía) y no soportaba a los necios ni a los indiscretos. Era un ser libre y amaba la libertad en los otros. Cierto, a veces sus reacciones eran exageradas y sus juicios no eran siempre justos ni piadosos. ¿En nuestro medio no es mejor pecar por intransigencia que complicidad literaria, política o de camarilla? Tuvo (poquísimos) amigos, no compinches.
Rompió con varios, a veces con razón, otras sin ella; en todo caso, exigía fidelidad a la amistad y la daba." (http://www.las9musas.net/sigloveinte1/g27/3lcernuda/acer.html)

Comentario crítico:

Como es natural, el contexto social, político y cultural y las experiencias personales constituyen un conjunto que hay que conocer para poder comprender mejor al poeta y a su obra.
A partir de estos elementos (que han sido comentados en la introducción) podemos iniciar el análisis del poema.

En primer lugar, haremos una referencia a su uso del término "olvido". No supone el olvido en Cernuda un lugar en el que todo se disuelva y desaparezca. Es más bien un modo doloroso de vivir la renuncia, de asumir, que no aceptar, la soledad. El olvido es una forma también de amar ("Te quiero.[...] más allá del amor, quiero decírtelo con el olvido." En Los placeres prohibidos(1931). El olvido es el último recurso que queda cuando ya nada vale para retener un amor; pero al decir que olvidamos un amor ¿no estamos acaso recordándolo otra vez? En realidad, es el olvido del otro (que otro nos olvide) lo que nos obliga a relegar la pasión a ese espacio apartado de renuncia y desconsuelo que queda tras la desaparición de lo que nos hacía sentir dichosos. Ninguna dicha cabe ya en ese espacio lleno de desesperanza. Sólo cabe el dolor de la pérdida, la angustia de saber que no ha de volver ese amor que lo llenaba todo, que le daba sentido a la existencia.

El resultado es un poema triste y desgarrado donde prevalece la desesperación por el recuerdo y el deseo de sumirse en el olvido total, el vacío absoluto en el que ese dolor ya no exista. Este lugar solo puede ser la muerte.
Podemos argumentar nuestra afirmación en la relación del poema de Cernuda con el de Bécquer, en el que el poeta establece un paralelismo final entre ese lugar donde habita el olvido y la tumba.

De esta reflexión extraeremos el tema:  Es tal el dolor que el desamor causa en el alma del poeta, que desea fervientemente desvanecerse, morir.

El resumen podría ser el siguiente:
  
El yo poético ansía desvanecerse, ser insensible para escapar de la esclavitud del deseo, huir donde el amor no pueda herirle, escapar donde la obsesión amorosa no lo alcance, donde quizá sea posible recuperar aquel estado inocente primigenio, donde sólo haya ausencia, "donde habite el olvido".

En cuanto a los recursos empleados para expresar este sentimiento, el poema es un ejemplo magistral de fusión del romanticismo con imágenes propias del surrealismo. La figura del ángel, tan del gusto del 27, aparece aquí casi retrotrayéndose a la imagen del ángel exterminador bíblico, que surge aquí con su sonrisa y su falta de piedad, lleno de gracia y de majestad pero sin vacilación a la hora de hundir su ala de acero en el alma del hombre que ama: este es el ángel terrible del amor. No hay escapatoria, por eso el poeta ansía el espacio donde permanezca insensible, inerte como una piedra que no pueda sentir el áspero roce de las ortigas o el frío acero. Las metáforas se suceden de estrofa en estrofa para construir esta imagen obsesiva que nos lleva a un horizonte opresivo que se reduce a "otros ojos frente a frente", "sometido" a un "dueño" que exige que deje de ser él , que se convierta en lo que se le ordene, en una renuncia absoluta de sí mismo que no conduce más que a la angustia y al dolor, pues ni aún así consigue   alguna  esperanza .
Frente a esta pérdida absoluta de todo lo que amó y de sí mismo, sólo queda el anhelo de dejar de sufrir, de poder escapar al dolor, volviendo a una especie de limbo donde reside la "carne de niño", el ser primero que aún no está dotado para el sentimiento.
Las sensaciones son tan fuertes que se nombran por encima de la muerte. La muerte no basta. No es seguro que acabe todo en ella. Es preciso un paso más allá, hay que buscar más. "Allá, allá lejos; donde habite el olvido". Una huida infinita.

El poema se sostiene en una estructura compleja donde predominan los versos de 7 y 14 sílabas, alternándose con otras medidas más largas y cortas, subrayando así esta inestabilidad del contenido. En los versos tetradecasílabos es posible la pausa medial (cesura), por lo que el heptasílabo sería la medida predominante. El ritmo se basa en recursos estilísticos de repetición, como la anáfora de "donde" y de los deícticos espaciales("allí", "allá"), la repetición del mismo verso al principio y final del poema, abriéndolo y cerrándolo como una estructura completa, y, por supuesto, el paralelismo de la oración subordinada adverbial introducida por "donde", para subrayar el lugar, el espacio donde se hace posible esta evasión del yo poético.
Otra figura de repetición que debemos destacar por su localización en el poema y por su significado es la anadiplosis en los últimos versos:
                                   " Disuelto en niebla, ausencia,
                              ausencia leve como carne de niño."

Como vemos, se consigue una fusión compleja entre la forma y el contenido del poema con una distribución cuidadísima de los términos. En este sentido, obsérvese la aparición del pronombre personal "yo" (marcado en el poema) en distintas estrofas, también de apertura y cierre, creando así esa imagen cerrada, propia de este espacio opresivo y a la vez infinito que es el olvido.

                                          ..................................................................



Es una propuesta de comentario que rompe un poco el esquema que hemos seguido hasta ahora, para que vayáis viendo otros modelos un poco más libres. Ya tenéis otras propuestas más formales en las fotocopias que os he pasado sobre comentarios de poemas de autores del 27. Seleccionad de todos ellos (incluido este que he hecho para vosotros) lo que os resulte útil y cómodo en vuestro propio modelo de comentario (sí, ya lo tenéis). Y recordad: leed los poemas de la antología con entrega, abiertos, libres.
No voy a estar este fin de semana, pero si tenéis problema con algún autor en especial, escribidme al correo y el domingo vemos juntos los aspectos que no entendáis. Pero casi mejor es que interpretéis, que inventéis a partir del texto vuestra propia imagen de lo que se dice (a partir del estudio del autor, su obra, sus influencias y el contexto, claro) . Hacedlo. Tengo mucha confianza en vuestras posibilidades.






4 comentarios:

  1. Ojalá que no tú no quieras caer en el olvido para huir de la soledad que representa el no tener ningún comentario, pues siempre habrá gente que como yo valore tu trabajo. Enhorabuena

    ResponderEliminar
  2. Gracias. Realmente, no no sé si debería tener comentarios. Quizá es lo habitual en otros blogs. Tampoco sé cómo facilitar o potenciar el espacio para los comentarios,pero desde luego no tengo tiempo para eso. Pienso en mis alumnos y alumnas cuando preparo una entrada, y luego lo tratamos en clase. Este material está pensado para que ellos tengan recursos y algún modelo. Sí me sorprende el número de visitas, es inesperado para mí. Pero no me molesta "esta soledad". Casi al contrario, me deja este espacio como algo íntimo, mío. Sí es cierto que son amables tus palabras, y las agradezco (que a un comentario sí puedo contestar :)

    ResponderEliminar
  3. En este nuestro mundo ya puedo ver campos de amapolas azules,
    estrellas pisoteadas y como se esfuman nuestros sueños a borbotones, pero lo que más me impresiona ver es que después del secuestro de la cultura del esfuerzo y del trabajo, de su amordazamiento y bárbaro sacrificio, los turbulentos vapores de su sangre que cae al fuego aún dejen respirar a personas como tú, activistas que luchan contra este crimen terrible difundiendo de forma desinteresada su magia. Enhorabuena por dar a tus alumnos el místico elixir que curará los males de una sociedad que de seguir así caerá en el olvido sepultada por las rocas del tiempo.

    ResponderEliminar
  4. Una visión apocalíptica...
    Yo deseo la esperanza, para ti también. Gracias.

    ResponderEliminar